Una cooperativa energética local: la pieza clave para la sostenibilidad del modelo de acceso a energía domiciliaria de la Alianza Shire

Cuando la Alianza Shire llevó su actividad a la zona de Dollo Ado (en la frontera con Somalia), una de las primeras acciones emprendidas fue identificar qué organizaciones ya trabajaban en los cinco campos de refugiados de la zona.

Entre las organizaciones que operaban en terreno, destacaba la existencia de cinco cooperativas energéticas, una en cada campo, tratándose de empresas locales conformadas por personas refugiadas de los propios campos y miembros de las comunidades de acogida, con capacitación y conocimientos en energía, y que ya eran gestoras locales de algunas minirredes solares, alumbrado público solar y algunos sistemas solares domésticos.  

¿Cuál es la historia de las cooperativas energéticas de Dollo Ado?

El origen de estas empresas locales se remonta a 2017, cuando ACNUR y la Fundación IKEA proporcionaron equipos para minirredes solares, alumbrado público solar y sistemas solares domésticos que proporcionarían energía a los cinco campos de refugiados de Dollo Ado. El programa preveía la creación de una cooperativa energética en cada campo, para prestar servicios de mantenimiento del alumbrado público; instalación y reparación de sistemas solares domésticos y mantenimiento de minirredes.

Gracias a esa intervención, los miembros de la cooperativa recibieron formación en funcionamiento y mantenimiento, y a día de hoy se han convertido en los principales proveedores locales de energía. Desde 2018, de hecho, las minirredes solares de ACNUR y Fundación IKEA son gestionadas plenamente por las cinco cooperativas.

Actualmente, la cooperativa energética que opera en el campo de refugiados de Hilaweyn –llamada Muruqmaal- la conforman una docena de personas -tres de ellas mujeres-, tanto refugiadas como de la comunidad de acogida. Recientemente, para ampliar sus responsabilidades y labores con el proyecto de acceso domiciliario a energía de la Alianza Shire se han incorporado a la cooperativa dos nuevos trabajadores.

 

¿Se podía incluir este agente local en el modelo de despliegue, mantenimiento y gestión de los sistemas solares domiciliarios de la Alianza Shire?

En un primer momento se pensó en la ONG local SEE -otro de los actores identificados en Dollo Ado- como responsable de la provisión del servicio eléctrico con sistemas fotovoltaicos domiciliarios.

Sin embargo, se decidió aprovechar la oportunidad que representaba la existencia de la cooperativa energética, tras conversaciones con diferentes entidades locales y con el fin de adaptarse al contexto específico de Dollo Ado y sus recursos locales.

Así, finalmente SEE queda como propietaria de los sistemas, y los cede a la cooperativa Muruqmaal. Esta última se encarga de la gestión del servicio eléctrico, a nivel técnico y económico, aprovechando sus capacidades y conocimiento del contexto. La cooperativa, por lo tanto, asume y amplía las funciones de centro de atención a usuarios existente en la iniciativa “Luz en Casa” de acciona.org, que en la Alianza Shire ha adaptado su modelo de provisión de servicio eléctrico domiciliar en contextos vulnerables.

 

modelo de provisión de servicio eléctrico domiciliario

 

El rol de la cooperativa energética en el trabajo de la Alianza Shire en Hilaweyn

Como se puede observar en la infografía, en la actualidad Muruqmaal es uno de los actores principales del trabajo de la Alianza Shire en Hilaweyn, y cumple funciones esenciales tanto en la fase de instalación de los sistemas, como en su mantenimiento y en la gestión financiera.

Más concretamente, la cooperativa está desplegando los sistemas de acceso a energía solar fotovoltaica en 2000 hogares, instalando los sistemas solares domiciliarios; está realizando funciones de mantenimiento, reparación y sustitución de componentes eléctricos dañados; y también realiza tareas de gestión financiera, ya que es la entidad que firma los contratos con los usuarios, cobra la cuota, o gestiona el fondo de reposición para sustituir la batería de los sistemas solares domiciliarios al final de su vida útil.

Además, también mantiene una comunicación regular con el Consejo Asesor, un conjunto de organizaciones (AECID, acciona.org, SEE, RRS, ACNUR, Kebelle, Woreda) que velan por el correcto funcionamiento del modelo de provisión del servicio eléctrico y que tienen potestad para autorizar determinados aspectos estratégicos y operativos, jugando un papel destacado en la interlocución entre las partes involucradas en el modelo de gestión que se ha diseñado.

Finalmente, la cooperativa también es la interlocutora con el comité de electrificación fotovoltaica, organización que representa a los usuarios del servicio.

De esta forma, no solo se busca mantener la sostenibilidad de los resultados del proyecto en el tiempo, sino que también se contribuye al empleo y al fortalecimiento de las capacidades locales.